El vigués recuerda sin amargura su etapa en el Birmingham City, campeón de la Carling

Borja Oubiña ha vestido toda su vida de azul. Mayormente el celeste, pero también el de tonalidad más oscura del Birminham City, recién proclamado campeon de la Carling Cup tras derrotar por sorpresa al Arsenal. El pivote vigués, que en la ciudad inglesa conoció el dolor de la lesión y del acoso laboral, se alegra por aquellos escasos compañeros de su época que aún permanecen en la plantilla. "Me toca de lejos", dice del triunfo del club de West Midlands. La batalla que ahora le ocupa es lograr su segundo ascenso con el Celta.
qe guay
ResponderEliminar