El pivote celebra con naturalidad su vuelta y solo quiere centrarse en ayudar al Celta a ascender
Borja Oubiña celebra su añorado regreso a los terrenos de juego con la mayor naturalidad posible, como si hubiesen transcurrido un par de semanas y no cuatro años desde que se partió en dos la rodilla derecha. El medio centro prefiere mirar al futuro y centrarse de lleno en ayudar al Celta a regresar a Primera División, el único objetivo que tiene en mente ahora que ha vuelto. Admite que ha vivido tiempos difíciles pero afirma que nunca dejó de sentirse futbolista ni tampoco llegó a temer por la posibilidad de una retirada anticipada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario